El autobús interurbano que ocasionó la muerte de cuatro agentes de la Policía Nacional iba a exceso de velocidad, el bus se desplazaba a 84 kilómetros por hora, excediendo el límite permitido en ese tramo de la vía, informó, Darwin Hernández, jefe de investigaciones de Accidentes de Tránsito (SIAT).
El conductor fue puesto ante el Ministerio Público, donde enfrentará cargos por homicidio imprudente, lesiones y daños, este delito contempla penas de entre tres y siete años de prisión, aunque la sanción final dependerá del desarrollo del proceso judicial, agregó Hernández.
“El accidente se origina por la imprudencia del bus, que viajaba a una velocidad no prudente. Adelante de él, un vehículo redujo su velocidad para ingresar a un cruce, lo que provocó que el conductor del autobús no pudiera frenar a tiempo”, explicó el uniformado.
Asimismo, agregó que ante la reducción repentina de velocidad del vehículo que iba delante, el conductor del bus intentó evitar un choque realizando una maniobra evasiva hacia la izquierda.
“En ese instante venía pasando la patrulla; colisiona de forma lateral y eso hace que el conductor de la radiopatrulla pierda el dominio de la misma”, explicó el oficial, la patrulla policial, salió de la carretera, chocó con un poste del tendido eléctrico y después volcó en varias ocasiones, lamentó Hernández
El aparatoso accidente dejó como saldo cuatro personas muertas y ocho heridos. Entre las víctimas fueron identificadas como Leydi Licona Cáceres, José Henry Pérez Zaldívar, Isaías Gutiérrez Fúnez y Yury Benítez Mejía.
Por otro lado, también se dio detalles del estado de salud de los oficiales lesionados, dos ya fueron dados de alta, otros dos permanecen en estado delicado y dos más se encuentran estables y conscientes, según el informe policial.








